Skip to main content

2x4 Un canto al azar

Miguel Carini

2x4 Un canto al Azar de Miguel Carini

CANCELADO | Inauguración: 13 de marzo de 2020

POR MOTIVOS AJENOS A LA ORGANIZACIÓN Y SIGUIENDO LAS RECOMENDACIONES DEL MINISTERIO SANIDAD, NOS VEMOS EN LA OBLIGACIÓN DE CANCELAR LA EXPOSICIÓN DE MIGUEL CARINI. 

Cortázar y una silla

La iniciada la década de los 90 un equipo de ajedrez de La Tertulia, que se había formado en esos años, gana el campeonato provincial. Ese fue el motivo que en el bar La Tertulia se pusieron nuevas sillas “negras” y “blancas” parodiando las fichas del juego milenario. En una fecha posterior y en un día cualquiera, sin que hubiera motivo aparente, se pide a todos los presentes sentados sobre las sillas claras que pongan el nombre del escritor preferido y su firma. Cuando habían pasado cerca de 20 años y recordando aquella anécdota, se constata que solo quedaba una de las sillas blancas que decía: Julio Cortázar con la firma de Tato.

Recordemos que en 1981 Cortázar es invitado por la Tertulia a dar una conferenciay cuando ya la prensa local había anunciado la presencia inminente de Julio Cortázar recibimos una llamada telefónica de nuestro querido escritor donde nos informa sobre la enfermedad de Carol, su mujer, y debió suspender su viaje a Granada. Sin embargo el imaginario colectivo no aceptó su ausencia y aún se sigue pensando que Cortázar estuvo en La Tertulia.

El responsable de crear la imagen de la 32 edición del Festival de Tango de
Granada es el pintor argentino Miguel Carini. Muchas veces tenemos con él desayunos donde el caos de la conversación no puede ser más fecundo. Carini nos propone el tema del azar y Cortázar y me pide que le consiga una silla para intervenirla con la temática de Rayuela. El relato de la silla, el ajedrez entusiasma a Miguel que siempre es cómplice para las situaciones mágicas. Parecía como si esta silla hubiera estado esperando ser sustraida de la Tertulia para ser entregada a las manos coloridas de Miguel.

Imagino que si Cortázar hubiera sido pintor hubiese propuesto, quizás, una atmósfera similar a las pinturas de Carini, siempre sorprendentes e imaginativas, es decir cortacianas. La silla del azar se transformará no solo en una protagonista de la exposición de Miguel Carini, que prologará el Festival, sino también será una presencia inefable del propio Festival. Aprovechamos, de este modo, el azar cortaciano realizando una acción deliberada que lo “justifique”.

Miguel Carini o el azar

Amigos ambos de los palíndromos y de las repeticiones, de los juegos verbales y de los ejercicios cromáticos, de los equívocos, de las rupturas imprevisibles, de los laberintos, de los sueños y de sus correspondencias, de las palabras nuevas y de las imágenes inesperadas, del caos y de sus peligros, de las tentativas, de los espejos, de los pliegues, de las grietas, de las cifras, del orden contenido en el desorden… que Julio y Miguel, que Cortázar y Carini vengan a reunirse aquí, en el mismo espacio, y a través del tiempo, no parece ser tan sólo y enteramente producto del azar sino, más bien, el resultado último e intuitivo de dos miradas que, desde siempre, han andado sin buscarse pero sabiendo que inevitablemente andaban para encontrarse.

Tampoco es azaroso que en las páginas de los relatos, de las novelas o de los libros de poesía del Gran Cronopio las referencias a la pintura y a las obras de arte ocupen un lugar recurrente no sólo como citas episódicas sino como elementos sustanciales de la narración o del poema (como ocurre también con el cine o el jazz) y como técnica para reinterpretar el mundo. Ya en su epistolario (de lectura necesaria para conocer al más auténtico de los muchos Cortázar) y especialmente en la correspondencia que mantiene con Francisco Porrúa, creador de la Editorial Minotauro y, posteriormente, asesor y director literario de la Editorial Sudamericana, que daría a la luz, entre otros títulos, Historias de Cronopios y de Famas, Las armas secretas, Todos los fuegos el fuego y, por supuesto, Rayuela, el escritor argentino nos desvela su interés y su preocupación por el aspecto físico y plástico de sus libros, desde el tamaño de la caja hasta los tipos de letra, desde la presencia de los blancos hasta el color de los títulos o la distribución de las ilustraciones en el lomo y en la cubierta. De la misma manera, no nos son desconocidos los relatos que partieron de su colaboración con algunos fotógrafos o pintores como “Orientación de los gatos”, “Graffiti” o “Reunión con un círculo rojo” que se incluyeron en los catálogos de las exposiciones de Juan Soriano, A. Tapies o Jacobo Borges respectivamente, ni los textos que escribió a partir de los dibujos del humorista Hermenegildo Sabat en su Monsieur Lautrec, ni esos libros de difícil clasificación, fruto del trabajo y la amistad con el pintor Julio Silva que terminaron titulándose La Vuelta al día en ochenta mundos, Último Round, Territorios y Silvalandia, donde la presencia de las ilustraciones completaba, sugería o explicaba el sentido de los textos (en este caso, tal vez no sea el azar el que nos recuerde las numerosas colaboraciones de Miguel Carini como ilustrador de libros:

Mis primeras Cuatro Estaciones, Cuentos de la selva, Génesis, Las Mil y unanoches, El origen de los tiempos…). Muchos son, también, los nombres de pintores clásicos y contemporáneos del autor que, como se ha estudiado, forman el particular museo de referencias de Julio Cortázar: Van Eyck, Giotto, Masaccio, Filippo Lippi, Ghirlandaio, Boticelli, Cranach, Durero, Rembrandt, Chardin, Gericault, Bonnard, Rousseau, Matisse, Picasso, Braque, Ensor, Ernst, Delvaux, Magritte, Miró, Klee, Mondrian… cuyos hallazgos estéticos, tratados metafóricamente, se vierten en su obra literaria a través de una compleja red de identificaciones con actos narrativos, posturas ideológicas y caracteres ficticios. Y es el caso que, tal vez por efecto del azar o por pura inclinación personal, estas conversiones de los materiales plásticos en los textos de Cortázar regresan hoy,en una especie de vuelta a la semilla, a los óleos, a los pasteles y a los papeles que nos ofrece Miguel Carini quien, en un ejercicio de asimilación y acomodo de estos elementos a su propio lenguaje, ha creado un universo singular que nos lleva desde las páginas de Rayuela a los lienzos que recrean sus personajes y sus vicisitudes trasladándonos a ser espectadores de una suerte de estela en una encrucijada, como la del libro Salvo el crepúsculo en la que, después de “esa felicidad de los museos…” (el recuerdo de un acorde del Giotto, una sonrisa del Angélico, los azules de Piero, los pardos de Masaccio…) a quienes disfrutamos de la obra de arte sólo nos quedan los “ojos a solas en el polvo del tiempo” porque, en el fondo, sabemos que es el tiempo, precisamente, y la manera de seleccionarlo y apresarlo en los límites de un cuadro (o de una escultura, o de un edificio, o de una sonata, o de un poema) lo que ocupa y preocupa a cualquier artista.

En su obra, Miguel Carini se acerca a la solución a este eterno problema transitando por dos vías diferentes pero complementarias: por un lado, recurriendo a las texturas, que parten de las manchas cromáticas y de las aguadas que le van sugiriendo, durante los tiempos de espera del secado, el
camino que deben seguir las formas y los trazos firmes y sinceros de un dibujo en el que se aprecia un equilibrio de la línea y el color (casi fauvista); y, por otro lado, mediante la composición, no sólo de cada uno de los cuadros, ideados, tal vez, como un collage de piezas que parecen estar en movimiento y que simulan relacionarse con sus desplazamientos, sino también, y aplicando la misma técnica al conjunto, con la selección de los títulos extraídos del libro, curiosamente muchos de ellos referidos a los sentidos, que nos proponen una nueva lectura de Rayuela, la del propio Carini, añadida a las posibles que ya indicaba Cortázar pero que respeta la estructura básica que dividía el libro: en “del lado de allá”, representado por la Maga y otros personajes, como Pola o los clochards, de un París bohemio y frío y en “del lado de acá” donde se recurre a los paraísos compartidos de la infancia, a la localidad bonaerense de Banfield, (cuyos cielos se inundaron de mariposas,(¡el azar, el azar!) el día que Cortázar moría en Europa), al tango (Piazzolla y el “Chiquilín de Bachín”) y, sobre todo, a una naturaleza incontenible y virgen que forma parte de la memoria no escrita tanto del escritor como del pintor.

Por lo tanto, como figura vertebradora del mundo-Carini está el mundo-Maga “que era la torpeza y la confusión pero también helechos con la firma de la araña Klee, del circo Miró, los espejos de ceniza Vieira da Silva…”; una Maga que, vista en las líneas de la mano de Horacio Oliveira por Madame Leonie “…sufre en cualquier parte, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo, su hora la noche, su puente el Pont des Arts” y a la que no se puede plantear la realidad en términos metódicos porque para ella, que quiere parecerse a Leonor de Aquitania, nunca existe el desorden; una Maga, río de luz omnipresente, que es, a un tiempo, símbolo de lo sensual y de lo maternal, imagen del universal femenino.

Y, después, superpuesta a ella, la presencia constante del mundo-Sueño incorporando telúricamente una atmósfera inquietante que suspende las figuras principales y envuelve a las criaturas de aire y de agua que habitan este cosmos vegetal; un espacio onírico que termina adquiriendo, así, una densidad extraña y misteriosa, dramatizada aún más por el uso intenso del color y de los claro-oscuros y que aúna sincréticamente, en una borrachera de metáforas y analogías, los conceptos de lo real maravilloso, en este definitivo mundo- Carini-Cortázar.

Virgilio Cara Valero

Información de la Exposición

Catálogo

Poemas en la pared

Visualiza y/o descarga el Catálogo de la Exposición «2×4 Un canto al azar» del Artista Miguel Carini

CV de Miguel Carini

Nace en Buenos Aires el 21 de abril de 1948
Desde 1999, vive y trabaja en Granada.

Distinciones

2011
– Primer Premio 13º Certamen Internacional de Artes Plásticas. Empresarios de la Provincia de Cádiz, España. Disciplina Pintura.
– Segundo Premio del 41º Certamen Internacional de Pintura del Museo Rafael Zabaleta, Quesada, Jaén, España.

2008
– Primer Premio 10º Certamen Anual de Artes Plásticas. Confederación de Empresarios de la Provincia de Cádiz, España. Disciplina Grabado.
– Mención Especial del Jurado Iº Bienal del Grabado. Museo Maguncia., Buenos Aires. Argentina.
– Mención Honorífica Colección IVº Bienal Internacional del Gravat Contratalla. Tarragona. Espàña.

2006
– Mención de Honor IIIº Bienal Internacional del Gravat Contratalla. Tarragona. España.

1999
– Premio “Aportes a la ciudad”. Asociación Margarita Nelken. Atarfe. Granada. España.

1998
– Diploma de Honor -Arte y mutimedia- BCN. Bureau Consulting Network. Sociedad Rural Argentina. Buenos Aires.
– Premio al Proyecto “Taller de los Milagros” de las Naciones Unidas. ONU, para el Desarrollo de Propuestas artísticas. Pintura-Grabado-Escultura-Escenografía. Buenos Aires. Argentina.

1978
– Primer Permio de Dibujo. Salón “Nuevas promociones”. Sociedad Estímulo de Bellas Artes. Buenos Aires. Argentina.

Colecciones

2013
– Centro de Cultura Contemporánea y Extensión Universitaria y Deporte. UGR. Universidad de Granada. España.

2012
– Patrimonio Cultural Misionero. Centro del Conocimiento. Posadas. Misiones. Argentina.

2010
– Colección “Casa del Libro”. San Juan de Puerto Rico.

2008
– Colección Biblioteca Universidad de Stanford. California. EE.UU.
– Colección Wilfredo Geigel. San Juan de Puerto Rico.

2007
– Colección Biblioteca Universidad de Nuevo México. EE.UU.
– Colección VIª Bienal Internacional do Gravura do Douro. Alijó. Portugal.

2005
– Colección Vº Bienal Internacional del Grabado “Josep de Ribera”. Xátiva. España.

2004
– Colección Dirección General de Museos de la Consejería de Cultura y Arte Emergente de la Junta de Andalucía. Sevilla. España.

2002
– Colección Centre Culturel Allianze Française de Belgrado. Serbia.

2001
– Colección Obra Social Caja Granada. España.

1993
– Colección MNG. Museo Nacional de Grabado. Buenos Aires, Argentina.

1989
– Colección MAVQ. Museo de Artes Visulaes de Quilmes. Buenos Aires. Argentina.

Shopping Cart